CIRUGÍA ESTÉTICA

Blefaroplastia Superior

Indicada cuando se observa exceso de piel y grasa en los párpados superiores.

Se realiza una incisión a nivel del pliegue palpebral, con radiofrecuencia, lo que busca un menor tiempo de recuperación para el paciente. A través de dicha incisión se puede eliminar exceso de piel a la vez que esculpir la grasa y tensar el músculo subyacente para conseguir el aspecto final deseado. En caso de requerir el paciente una corrección de ptosis palpebral (ver párpado caído), ésta puede realizarse a través de la misma incisión de blefaroplastia.

En casos en los que solo se encuentra la cola de la ceja descendida, se puede optar por una elevación de la ceja a través por el mismo abordaje de la blefaroplastia superior.

En pacientes que han sufrido parálisis facial se sugiere la elevación de la ceja por vía externa, es decir, realizando una incisión justo encima de los folículos pilosos, siendo esta imperceptible a las pocas semanas.

La cirugía endocopica de cejas esta indicada en pacientes que desean mejorar la posición palpebral y ademas mejorar las arrugas de la frente. Consiste en elevar frente y cejas a la posición deseada.

El acceso se realiza a través de 5 pequeñas incisiones de 1 cm en el cuero cabelludo, lo que las hace invisibles. A través de ellas se accede por vía subcutánea mediante una pequeña cámara (endoscopio) y la ayuda de un instrumento a los ligamentos suspensores de las cejas y a los músculos depresores de las cejas. Una vez debilitados, la frente y cejas están ahora libres y pueden prefijarse a la altura deseada.

Durante el post-operatorio de un lifting de cejas suelen aparecer molestias y tirantez sobre todo a nivel de las sienes. Estos síntomas mejoran con antiinflamatorios y ceden durante la primera semana habitualmente. Por lo demás, la recuperación es rápida.

A la semana, para cualquiera de las cirugías, la recuperación no es completa, pero la mayoría de pacientes no tienen problema para reiniciar sus actividades cotidianas y ‘sociales’ en este punto.

Se recomienda para aquellas personas que presentan: Bolsas grasas pronunciadas , que según su genética se pueden presentar desde tan temprana edad como los 20 años; laxitud y arrugas en la piel de párpados inferiores.

La blefaroplastia inferior debe ser siempre individualizada según el paciente.

Dependiendo de las características del paciente, se practica una extracción de la grasa sobrante o bien una recolocación o redistribución de la grasa existente sin eliminarla con el fin de mejorar los surcos y evitar el aspecto hundido del párpado.

Asi mismo, según las características y condiciones de la piel, se puede elegir diferentes modalidades de abordaje y tratamientos.

El post-operatorio tras una blefaroplastia, ya sea superior o inferior es indoloro, tanto es así que la gran mayoría de pacientes no necesitan ningún analgésico. Aparecen morados e hinchazón en mayor o menor medida en todos los pacientes, y se reabsorben en su mayor parte durante la primera semana.